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¿Fue inevitable el triunfo del bando liderado por el general Francisco Franco?

No. Los sublevados de julio de 1936 tenían menos capacidades que el Gobierno del Frente Popular. Durante casi tres años, además, se produjeron numerosos vaivenes políticos y militares, que podían haber convertido a los vencidos en vencedores, y viceversa.

Robert Capa.

¿Cuáles fueron los factores que decidieron el resultado de la contienda?

Varios y complejos, tanto de orden espiritual como material. El respeto a la Religión proporciona a Franco el respaldo de la mayoría católica, tanto en el territorio que fue progresivamente dominado por los nacionales, como el que permaneció en el bando republicano, en este caso por desafección con las prohibiciones de naturaleza religiosa.

El segundo factor fue el respeto a la propiedad privada y al funcionamiento ordinario de la economía. En la zona gubernamental, desde los primeros momentos, se produjo una revolución que desorganizó la actividad económica y con ello las relaciones sociales. La disposición de las reservas de oro no ayudó a los gubernamentales, puesto que fueron dilapidadas.

En tercer lugar, las tres cuartas partes de los mandos militares y de las fuerzas de Seguridad respaldaron la sublevación, mientras que el bando republicano careció de jefes competentes, tanto en el orden estratégico como en el táctico.

A. Centelles.

¿Cuál fue la campaña más decisiva que condujo a la victoria de Franco?

La campaña del Norte, entre marzo y octubre de 1937. La ocupación de Vizcaya, Santander y Asturias invirtió la relación de fuerzas. El bando nacional dispuso de una superioridad de la que hasta entonces carecía. Superaba con mucho al republicano en cuanto a alimentos y tras ganar el Norte, también en producción industrial.

A. Guzmán.

¿Hasta qué punto influyó la disparidad de recursos?

Desde 1937 los civiles y militares de la izquierda comenzaron a padecer hambre, lo que no resolvió un racionamiento, mientras que, en el bando nacional, sin racionamiento, todos fueron alimentados.

¿Qué importancia tuvo la ayuda de otros países?

La más importante fue la marroquí, que aportó casi cien mil combatientes voluntarios y muy combativos. Italia y Alemania también movilizaron a decenas miles de efectivos, aunque sobre todo entregaron a crédito centenares de aviones y de vehículos militares, que en el primer caso fueron de creciente calidad. La Unión Soviética financió las Brigadas Internacionales (unos 60.000 combatientes) y durante el primer año de la guerra vendió, previo pago, aviones y carros de combate de calidad superior. Su número, sin embargo, fue mucho menor del que habría sido necesario para que los revolucionarios ganaran la guerra, debido a que el tirano soviético, Stalin, estafó al bando republicano. Valoró las entregas en más del doble del precio que fijaron italianos y alemanes.

¿Cuál fue la aportación de las democracias?

Durante las primeras semanas Francia vendió al Frente Popular varias docenas de aviones, superiores a los que tenían entonces los sublevados. De las aportaciones de otros países las más importantes fueron el comercio y el crédito británicos, así como el suministro de productos petrolíferos y de vehículos por parte de Estados Unidos, que también aceptó el pago a crédito. Francia permitió la presencia masiva de los internacionales, así como el paso a Cataluña de material soviético que llegaba a los puertos atlánticos.

¿Pudo Franco haber ganado antes la guerra?

No. El Ejército Popular de la República fue muy combativo y hasta el final organizó ataques poderosos que resistió, muchas veces con apuros, el Ejército Nacional. Algunas de esas ofensivas se llevaron a cabo en las últimas semanas, a comienzos de 1939.

¿En qué medida influyeron las divergencias internas de los dos bandos?

La división política dañó a los revolucionarios, que por ese motivo sufrieron un millar de muertos, lo que no ocurrió en el bando nacional. Por influencia de la URSS fue disuelto el POUM -Partido Obrero de Unificación Marxista- y algunos de sus dirigentes asesinados. Los anarquistas de la CNT padecieron también la hostilidad de los comunistas. Al final, en marzo de 1939, las fuerzas republicanas y anarcosindicalistas se sublevaron contra los comunistas y los derrotaron, lo que condujo al final de la guerra.

 ¿Qué importancia tuvo la guerra naval?

En julio de 1936 la superioridad de la Flota del Frente Popular era abrumadora, pero el amotinamiento de gran parte de las tripulaciones inutilizó esa ventaja. Mandos profesionales y eficaces lograron el domino del mar para los nacionales, que capturaron varias docenas de buques mercantes, por ninguno de la flota revolucionaria.

¿Por qué los sublevados no ocuparon Madrid en noviembre de 1936?

Las milicias de los primeros meses fueron organizadas en un Ejército Popular Regular, que dispuso de mandos competentes, como el jefe de la defensa de Madrid, general José Miaja, y su jefe de Estado Mayor, comandante Vicente Rojo. Fueron desplegadas las dos primeras Brigadas Internacionales y llegaron aviones y carros de combate soviéticos, muy superiores a los proporcionados por Italia y Alemania al bando de Franco. Parte de los efectivos que en octubre cruzaron el Estrecho fueron enviados a Oviedo, una ciudad sitiada desde julio, cuya situación era crítica. Eran ocho tabores de Regulares y una bandera del Tercio, que habrían reforzado considerablemente el asalto a la capital.

Guernica (Vizcaya).

¿Cuáles fueron las principales falsedades sobre la contienda?

Debido a su proyección internacional, destaca la destrucción de Guernica (Vizcaya), que fue manipulada por los dos bandos. Ni hubo un millar y medio de muertos (la cifra contrastada se limita a 126), ni el incendio fue obra de dinamiteros revolucionarios, sino causado por las bombas y el incendio posterior a un bombardeo de aviones italianos y alemanes. Otras operaciones fueron exageradas o manipuladas, como el desembarco de agosto de 1936 en Mallorca, el asedio al Alcázar de Toledo y el Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza, la ofensiva de milicianos catalanes en Aragón y la batalla de Teruel. El Gobierno nunca informó de la pérdida de Málaga en febrero de 1937. Unos y otros, así mismo, ocultaron la dureza y la amplitud de la represión, que alcanzó su máximo en Madrid.

Artículo publicado en La Razón el día 17 de enero de 2026

Javier de Juan
Colección FotoRuta

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